La idea de que los
blogs están siendo eliminados por la aparición de nuevos medios, es una
creencia que fue creciendo en este tiempo y ganando adeptos. Sin embargo, como
define Hugo Kuklinski, los medios se reconfiguran con la convergencia, el mestizaje
y la evolución orgánica. Esto quiere decir que los blogs no mueren, mutan.
Los blogs fueron
perdiendo relevancia en la red con la aparición de nuevas redes sociales que
pisan fuerte en la sociedad de hoy, que con el ruido que generan con la
multiplicación de los contenidos generados hacen que a los blogs casi
invisibles e irrelevantes a la hora de la opinión pública.
Las redes sociales del
momento (como Facebook o Twitter) nos
ofrecen herramientas de unión y se convierten en un depositario de nuestra
historia personal y cotidiana. En este punto es donde los blogs pierden valor, son
herramientas de producción individual, y aún con su pequeña caja de comentarios
sigue sin generar gran recorrido en el ámbito de interacción cibernética.
Paul Boutin afirma que
si buscás convertirte en bloggero, llegaste tarde. Según el escritor, la
blogosfera ha sido inundada en un mar de contenidos de pago, marketing semioculto y amateurismo sin vocación de calidad. Además
de estar repletos de spam y con poca posibilidad de quitarlo de en medio.
Los blogs individuales
están perdiendo fuerza por diferentes motivos. Uno es la saturación del
formato, por la carencia de actualización de los productos y aparición de
nuevas redes, como ya mencionamos. Las redes influyen en el siguiente punto,
ellas permiten formatos de intercreatividad en un nivel más sencillo que el
blog. Afecta notablemente en la pérdida de poder la creación de splogs (blogs
falsos que sólo hacen spam). Los blogs también han perdido jerarquía en el
algoritmo de Google. Y por último, ciertos blogs promueven una dinámica de
charlantería sin sentido.
Si bien no es el
momento de auge del blog, nunca es tarde. Los contenidos creativos siempre
suelen encontrar un punto en el que destacarse dentro de la red. No debemos
olvidar la excelente ventaja que nos proponen a diferencia de los medios
masivos. En los blogs, nosotros elegimos que ver y que ignorar, deseamos que
leer y escribir sin nada que se nos imponga por la fuerza.
La supervivencia del
más apto de Darwin se traslada a lo cibernético. El darwinismo digital existe.
Los blogs han de evolucionar para radicar su consolidación, y de a poco lo
están haciendo. Pero no debemos olvidar lo más importante para evitar la muerte
de esta plataforma que tanto beneficio nos da: la creatividad de los autores.
Los blogs nunca van a morir siempre que haya alguien dispuesto a rellenar el
suyo con contenidos originales y entretenidos.

